«Manuel Zelaya Rosales, a mi juicio es el político que ha cometido más errores en Honduras. El otro caudillo con el cual se le puede comparar es Policarpo Bonilla, pero ese era otro contexto, él era un talento y Mel es un hombre de discretos méritos intelectuales, que tenga habilidad política y simpatía es otra cosa.
Aparece en el partido liberal bajo el sobaco de Carlos Montoya. Pero para llegar a la presidencia tuvo que pactar con Carlos Flores Facussé. Tuvo que pactar la candidatura con él, pero cometió un error, pactó la presidencia de la República, pero no la del Congreso Nacional. Era un presidente sin mayoría en el Congreso.
Yo lo conocí en una reunión en COHDEFOR, él era presidente de los madereros cuando Pepe Lobo era gerente de CODEHFOR. Durante la presidencia Mel desarrolló una suerte de Ego al jugar con los americanos, porque estos comenzaron a ponerle trabas. La burocracia americana no congeniaba con la forma de gobernar de Mel Zelaya. Entonces comenzó a moverse al chavismo como juego. Y una vez que lo sacan del poder se fue al Departamento de Estado a pedir lo restituyan. Eso molestó mucho a Chávez.
Mel tiene un problema de relación con su padre. Don Manuel Zelaya Ordoñez no tenía mucho respeto por las habilidades de Mel. Hay que pensar que el papá era un hombre del campo, para él, el hijo modelo era quien manejaba bien la hacienda y el aserradero. Pero Mel se vino a Tegucigalpa y comenzó a mostrar
sus ineficiencias como administrador. Perdió las tierras, perdió el aserradero, porque su capacidad es para el agite. Tiene una disposición para vivir permanentemente dedicado a eso, y eso es admirable.
A mí me invitó en una cena con Carlos Calderón para ayudarle a llegar a la Presidencia en 2002. Yo le dije que no tenía oportunidad de llegar, porque era un ilustre desconocido que no había tenido ninguna participación en política, pero que en la medida que se lanzara sería conocido.
La segunda vez que se lanzó me volvió a llamar, ya tenía a Beatríz Valle y otras personas con él. Recuerdo que le dije que si no pactaba con Carlos Flores no iban a ir a ninguna parte y lo hizo, pero pacto de una mala manera.
Mel, cuando está en el poder, descubre que el gran antagonista es Carlos Flores y desarrolla la idea de que él lo quiere meter a la cárcel. Me invitaba a comer a Casa Presidencial para que yo le diera mensajes a Carlos Flores. Una vez me dijo, «decile al presidente Flores que si él me quiere meter a la cárcel yo lo voy a meter a él primero». Carlos Flores luego negó todo y dijo que Mel estaba loco.
Comenzó a crearse una fricción en el Congreso Nacional, una fricción que pudo evitarse desde los civilizados recursos que da la política. Entonces Mel, en esa pelea comete,el delito, dos años consecutivos, de no mandar el presupuesto general de la República, además de mandarle a decir a los diputados que si seguían jodiendo ni azúcar les iba a dar para el café.
Zelaya cayó en la trampa de salir a la calle a agitar a las masas para enfrentar al congreso. Comenzó así a rodearse de un grupo de personas que lejos de ayudar lo hunden más. Mel es una persona que sabe oler el peligro, sabe por dónde van a hacerle daño y lo evita, es un talento de él.
Otro de los problemas de Mel es que, aunque tiene talento y sabe a dónde están los enemigos, funciona en funcionalidad con el último que le platica. Entonces hay que ser el último que le platica porque si alguien se mete después, se va a ir con él. Eso lo hace impredecible. El acto de irse a meter a la Fuerza Aérea a sacar el material electoral de la Cuarta Urna es un acto impredecible, por ejemplo.
Ya el día del golpe, a Mel le habían hecho creer que, si era detenido en un centro en el país, cincuenta mil personas se
movilizarían para liberarlo, pero el plan no le salió, porque cuando ya estaba detenido, a una persona en la Corte Suprema de Justicia se le ocurrió que lo debían sacar a Guatemala. Algunas personas pensaban en llevarlo a la cárcel, pero ellos sabían que eso sería un error porque había suficiente gente como para ir a sacarlo. Mel estaba convencido que los militares iban a ayudarle.
Mel estaba tan equivocado que cuando destituyó a todo el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, él no tenía a un oficial que aceptara el cargo. El único que vaciló fue al que tenía como comandante de la Guardia de Honor Presidencial, pero al final tampoco aceptó. Él no pudo nombrar sustituto y luego la Corte Suprema de Justicia restituyó a Romeo Vazquez en el cargo.
Mel reconoció que entre el elector y los políticos había un vacío. Que había una clientela electoral que quiere un líder y se ofreció como tal. Pero su mayor error fue haber roto relaciones con el Partido Liberal.
Si no hubiera roto nexos con el PL, hubiera hecho lo mismo que Rodas, retomar el partido en la convención, y otra cosa sería. Pero creyó que el partido ya no le servía, que con lo que se llevó le era suficiente, pero no lo es; sigue necesitando el Partido Liberal.
Yo participé en una reunión el ultimo día de Mel en el poder, buscando evitar la crisis. Pero Mel es un negociador difícil».
Del Libro Héroes y villanos del golpe de Estado.
