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Partidos sin pueblo
Los partidos hondureños pierden identificación ciudadana, pero conservan el control de las instituciones y los recursos del Estado. La crisis de representación revela un sistema político que puede sobrevivir al desgaste de su propia legitimidad.
La creciente distancia entre los hondureños y sus partidos políticos plantea una paradoja: las organizaciones pierden identificación ciudadana mientras mantienen el control institucional. A partir de una conversación con Edgardo Rodríguez y Germán Leitzelar, este ensayo examina el papel de las élites, el clientelismo y las dificultades para renovar la representación democrática.



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