Rafael Prieto-Curiel publicó esta semana en la revista Science un artículo que ha generado mucha polémica, pues utiliza una fórmula matemática para especular sobre la penetración del crimen organizado en la sociedad mexicana y afirma que los carteles son, en la actualidad, el quinto mayor empleador del país. Quizás debamos prestar atención a la ecuación usada en ese estudio, ya que, dada nuestra cercanía geográfica y la presencia de los cárteles de la droga en nuestro país, muchos de los hallazgos de Prieto-Curiel podrían ser extrapolados también para Honduras.

Según el artículo “Reducing cartel recruitment is the only way to lower violence in México” (Reducir el reclutamiento en los cárteles es la única opción para disminuir la violencia en México), actualmente hay 185,000 personas que trabajan, de una u otra manera, en las estructuras del crimen organizado en ese país. Para llegar a ese número, Prieto-Curiel aplicó una fórmula matemática que incluye la suma de los asesinatos que se presume están relacionados con la violencia del narcotráfico, los desaparecidos (también a raíz de la misma violencia) y los encarcelados, reduciendo estos al total de reclutamiento que el cartel requiere para mantener operaciones.

Prieto-Curiel observa que, aunque los cárteles pierden docenas de miembros diariamente como resultado de asesinatos y la incapacitación estatal a través de encarcelamientos, la violencia a lo largo de los años no ha disminuido. En México, 686 personas fueron asesinadas cada semana de 2021; a eso se suman 137 personas reportadas semanalmente como desaparecidas y aún por encontrar, y más de 2,500 personas encarceladas cada semana.

No todas las muertes violentas o desapariciones están directamente relacionadas con el conflicto entre cárteles (por ejemplo, hay un aumento en la violencia doméstica y machista), y algunas son un subproducto de su disputa (por ejemplo, muertes sufridas por familiares o transeúntes); pero la ecuación que desarrolla Prieto-Curiel puede servirnos para darnos un panorama del complejo problema que enfrentamos.

El análisis estima las bajas que sufren los cárteles, sumando las personas desaparecidas con los asesinatos y considera que una fracción f = 10% de las muertes semanales observadas y una fracción g = 5% de las incapacitaciones son miembros de cárteles. Es decir, el análisis de Prieto-Curiel afirma que el 10% de las muertes de cada semana y el 5% de los encarcelamientos están relacionados con la actividad delictiva del crimen organizado en México y son en la práctica pérdidas de los carteles que deben reponer.

Sobre la base de estas cifras, estima que en 2012, había 115,000 miembros de cárteles en México y que para 2022, el número aumentó a 175,000. Así, a pesar de los esfuerzos del estado mexicano, los cárteles han aumentado su tamaño en 60,000 miembros en una década.

Los cárteles mexicanos pierden alrededor de 200 miembros por semana durante la última década, ya sea por muerte, desaparición o encarcelamiento. Específicamente, el estudio estima que, en la década que va de 2012 al 2022, 285,000 personas actuaron como unidades de cárteles y que, en total, el 37% de ellas están fallecidas (17%) o encarceladas (20%).

Tom Wainwright, otro matemático, corresponsal de la revista Economics, escribió en su libro Narconomics y explica que los carteles son, en la práctica, empresas transnacionales que enfrentan los mismos problemas que enfrentan todas las grandes empresas. Sobre todo la dificultad para reponerse de las pérdidas de personal que constantemente sufren. Los reclutamientos de nuevos miembros son el talón de Aquiles de los cárteles de la droga.

A los gurús de la administración les gusta repetir el viejo cliché de que los recursos más valiosos para una empresa son las personas que trabajan en ella. En el mundo del narcotráfico, esto es realmente cierto. Los cárteles enfrentan dos problemas clave. Primero, tienen que reclutar a sus trabajadores en una industria que funciona en secreto, en la que los trabajos no pueden ser anunciados y para los cuales se requiere total confianza. Este problema se ve agravado por el hecho de que el negocio de las drogas tiene niveles muy altos de rotación de personal. En los países de tránsito como México, en el que la violencia extrema forma parte del trabajo, la elevada tasa de mortalidad entre los miembros de los cárteles significa que de forma continua se necesitan reemplazos. Esto sucede incluso en los países consumidores ricos de Norteamérica y Europa Occidental, en los que el número de muertos es mucho más bajo, ya que la policía funciona mejor, es decir, que con frecuencia los empleados terminan en prisión. Un traficante británico calcula que de las “mulas” con cocaína que manda en vuelos desde el Caribe al Reino Unido, una de cuatro será detenida. Cada arresto o cada muerte significa otra tediosa ronda de contrataciones y evaluaciones (…) Es toda una hazaña manejar operaciones complejas con una nómina siempre en movimiento de trabajadores poco cualificados e impredecibles, propensos a sabotear los negocios por pura estupidez. Las organizaciones que mejor lo logran son aquellas que se toman más en serio el manejo de su personal.” (Narconomics, cómo administrar un cártel de drogas. Debate, 2016)

Tamaño actual de los cárteles y trayectorias profesionales para los miembros reclutados. (A) Entre 2012 y 2022, estimamos que 285,000 personas participaron como miembros de cárteles, pero solo el 60% seguía activo para 2022. La carrera en el cartel es breve y riesgosa. Aproximadamente el 17% de ellos están muertos y el 20% están incapacitados. (B) Número de empleados de las 10 empresas más importantes de México y el tamaño combinado de los cárteles (27). Estimamos que los cárteles tenían entre 160,000 y 185,000 miembros en total. (C) De los 175,000 miembros activos de los cárteles, aproximadamente el 17.9% son parte del CJNG, el 8.9% son parte del Cártel de Sinaloa, y el 6.2% son de la Nueva Familia Michoacana—los tres cárteles más grandes en tamaño.

Tamaño actual de los cárteles y trayectorias profesionales para los miembros reclutados. (A) Entre 2012 y 2022, estimamos que 285,000 personas participaron como miembros de cárteles, pero solo el 60% seguía activo para 2022. La carrera en el cartel es breve y riesgosa. Aproximadamente el 17% de ellos están muertos y el 20% están incapacitados. (B) Número de empleados de las 10 empresas más importantes de México y el tamaño combinado de los cárteles (27). Estimamos que los cárteles tenían entre 160,000 y 185,000 miembros en total. (C) De los 175,000 miembros activos de los cárteles, aproximadamente el 17.9% son parte del CJNG, el 8.9% son parte del Cártel de Sinaloa, y el 6.2% son de la Nueva Familia Michoacana—los tres cárteles más grandes en tamaño.

Rafael Prieto-Curiel afirma que entre enero y diciembre de 2021, los cárteles reclutaron a 19,300 individuos y perdieron 6,500 como resultado del conflicto con otros cárteles, más 5,700 miembros como resultado del encarcelamiento, lo que resultó en una ganancia neta de aproximadamente 7,000 nuevos miembros durante ese año. Los cárteles en México necesitan entonces reclutar, semanalmente, entre 350 y 370 personas para evitar el colapso como resultado de la persecución y el conflicto.

La mayoría de los cárteles mexicanos, estimados en un total de 150 estructuras, son pequeñas organizaciones locales que desempeñan un papel crucial en la creación de violencia en el país, a menudo convirtiéndose, ellos mismos, en objetivos de organizaciones más poderosas. Los cárteles grandes adoptan frecuentemente células fragmentadas de otras estructuras más débiles y menos experimentadas para suplir su necesidad de personal. Los cárteles pequeños desempeñan un papel crucial, pues tienen más probabilidades de convertirse en objetivos de poderosas organizaciones ilícitas en lugar de luchar contra organizaciones de tamaños similares. Más de la mitad de las bajas en México resultan de la lucha entre los 140 cárteles más pequeños y los 10 más grandes.

Fuente: Observatorio Nacional de la Violencia - UNAH - Honduras con datos de Policía Nacional/ Dirección General de Medicina Forense / Registro Nacional de las Personas / Proyecciones INE 2022 *Proyecciones del INE basadas en el censo del 2001 para los años 2004 - 2014 y la población utilizada los años 2015 al 2022 se ba só en las proyecciones del censo del 2013.

Fuente: Observatorio Nacional de la Violencia - UNAH - Honduras con datos de Policía Nacional/ Dirección General de Medicina Forense / Registro Nacional de las Personas / Proyecciones INE 2022 *Proyecciones del INE basadas en el censo del 2001 para los años 2004 - 2014 y la población utilizada los años 2015 al 2022 se ba só en las proyecciones del censo del 2013.

Trayendo el análisis a Honduras, es cierto que las estadísticas nos muestran una reducción consistente en los homicidios en el país desde 2017. Pasamos de un total de homicidios en 2012 de 9453 a 7669 en 2022, una reducción sustancial. Si bien el número de homicidios permanece alrededor del 50% de las muertes violentas en Honduras.

Honduras reporta un total de 42,318 homicidios en los últimos 10 años. Como afirma Prieto-Curiel, no todos los homicidios violentos están relacionados con la actividad del narcotráfico o crimen organizado, hay un aumento en otras causales (como violencia intrafamiliar) que debe tomarse en cuenta. Por eso establece como un estimado el 10% de los homicidios como un cálculo para saber la pérdida de los cárteles, o sea, 4,232 bajas por homicidio en 10 años, 423 por año**.**

El reporte del Observatorio de la Violencia del IUDPAS señala como homicidio por sicariato en los últimos 10 años, un total de 10,786 y, según el cálculo que presenta Prieto-Curiel, casi la mitad de esas muertes estarían relacionadas con actividad del narcotráfico.

Fuente: Observatorio Nacional de la Violencia - UNAH - Honduras con datos de Policía Nacional/ Dirección General de Medicina Forense / Registro Nacional de las Personas

Fuente: Observatorio Nacional de la Violencia - UNAH - Honduras con datos de Policía Nacional/ Dirección General de Medicina Forense / Registro Nacional de las Personas

Hay además en el reporte del IUDPAS un apartado para muertes relacionadas con tema de drogas y maras: 306 para el 2022. Un total de 4,104 personas murieron en los últimos 10 años por relación con drogas y violencia de maras y pandillas.

Si sumamos ahora los 4,232 que suponemos son bajas de los cárteles a los homicidios por causas reportadas como relacionadas con drogas, maras y pandillas (4,104), concluimos que los carteles han experimentado un total de 8,336 bajas en los últimos 10 años.

Prieto-Curiel suma el 10% de los desaparecidos. Según datos de la Unidad de Desaparecidos de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) inscrita a la Policía de Interpol, de 2012 a 2022 se han reportado 9,838 personas desaparecidas en Honduras. Solo el año 2022 se reportaron 940 personas desaparecidas. En promedio, 78 desapariciones por mes. El 72% de las personas desaparecidas son menores de 41 años y el 30% son menores de 18 años, segun indica el reporte.

Fuente: Policía Nacional, 2023. Dirección Policial de Investigaciones (DPI); Unidad de Desaparecidos inscrita a la Policía de Interpol.

Fuente: Policía Nacional, 2023. Dirección Policial de Investigaciones (DPI); Unidad de Desaparecidos inscrita a la Policía de Interpol.

Nuevamente hacemos el cálculo del 10% de esas desapariciones y extraemos que son 984 personas en 10 años.

En cuanto a la población encarcelada. Según el Informe Mundial sobre Drogas 2018 de la UNODC, el 19% de la población carcelaria de todo el mundo está en prisión por delitos relacionados con drogas. El porcentaje aumenta a 35% para las mujeres. Ese número es mucho mayor al 5% que señala Prieto-Curiel en su estudio, pero vamos a mantenernos en ese último porcentaje.

Según datos del Instituto Nacional Penitenciario, hay en Honduras 19,458 personas privadas de libertad, 94% siendo hombres (18,310) y 6% mujeres (1,167). O sea, en Honduras hay 3,479 hombres encarcelados por delitos relacionados con drogas y 408 mujeres, según el estimado de la UNODC. Pero Prieto-Curiel, afirmaría que solo el 5% de la población encarcelada (974) forman parte de la estructura de los carteles.

Fuente: Instituto Nacional Penitenciario, 2023. Comité Nacional de Prevención Contra la Tortura, Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes, 2022.

Fuente: Instituto Nacional Penitenciario, 2023. Comité Nacional de Prevención Contra la Tortura, Tratos Crueles, Inhumanos o Degradantes, 2022.

Si sumamos a las bajas por fallecimiento en los últimos 10 años por sicariato o encargo (4,232) con los asesinatos reportados por causas de droga o pandillas (4,104), más los 984 reportados como desaparecidos tendríamos un total de 9,320 pérdidas en la última década, 930 al año que serían, según la ecuación de Prieto-Curiel, el 10% de las estructuras criminales. Daríamos con un total estimado de 9,320 personas empleadas para los carteles cada año, en los últimos 10 años.

Por otro lado, las 974 personas privadas de libertad por delitos de drogas, que según el estudio representan un 5% del total de los cárteles, nos da un aproximado de 19,440 personas empleadas.

Me atrevo a especular entonces, basado en la fórmula de Rafael Prieto-Curiel, que los cárteles y estructuras criminales en Honduras enplean un aproximado de 10,000 a 20,000 personas en el país, y sufren una pérdida de 1,029 personas cada año (3 personas diarias) que necesitan reponer para mantener su capacidad operativa. Prieto-Curie afirma que solo el 60% de los empleados de los carteles tienen a permanecer a lo largo de los años, o sea, de los 10,000 a 20,000 empleados de los carteles hace 10 años, de 6,000 a 12,000 permanecerían aún activos. Han necesitado reponer casi el 40% de su personal.

Los cárteles necesitan reclutar entonces, diariamente, a 3 personas, si quieren mantenerse operando en el país y es hacia esas personas a donde debería ir encaminada la estrategia de prevención.