Por: Aldo Enrique Romero | @Aldoro

Periodista, profesor universitario


¿A partir de cuándo el narcotráfico y las bandas del crimen organizado se instalaron en Honduras? ¿En qué momento el narcotráfico infiltró la institucionalidad? ¿Quién lo permitió? ¿Por qué ocurren y como ocurren estos actos que someten al país a la extrema criminalidad, el trafico de drogas y la corrupción?

Estas y otras interrogantes sobre el particular son sumamente difíciles de responder, es todo un complejo historial de ilícitos que se fueron consolidando década tras década a vista y paciencia no solo de las autoridades locales, también con el aval de cierto sector de la internacionalidad.

A pesar de lo oscuro del asunto y las dificultades para investigarlo, el renombrado periodista y escritor, Oscar Estrada, enfoca en su libro Tierra de narcos, cómo las mafias se apropiaron de Honduras (Grijalbo, 2022) una serie de relatos periodísticos y documentales de interés que nos ayudarán en gran medida a responder las interrogantes planteadas.

Coincido plenamente con la premisa que no se puede pensar en periodismo sin asociarlo directamente con la investigación y la documentación, la enseño y la empleo, y aunque las condiciones precarias en las que se ejerce la profesión no favorecen este tipo de periodismo, pues hay carencia de ciencia aplicada, el autor se ha valido, muy hábilmente, y apelando a la esencia del ejercicio, de la profundidad y la contundencia que permiten otro tipo de fuentes como las bibliotecas, hemerotecas o entrevistas a personajes que aportan a Tierra de Narcos criterio y amplitud.

En uno de los varios eventos en los que hemos tenido la oportunidad de coincidir, le pregunte a Estrada ¿cómo surge el libro? Como entra Oscar Estrada a este escabroso mundo de investigar y documentar la forma en la que las mafias se apoderaron del país, y lo que en este espacio resumo, es una síntesis de esas conversaciones surgidas en el ámbito de la prensa y también de la academia.

Hay investigaciones que son tan complejas que un reportaje no las complementa, de allí la necesidad de presentar en un libro todos los elementos relacionados con estos hechos, documentados para ofrecer una visión más extensa de la realidad.

Muchas de las fuentes primarias que sirven de aporte documental son noticias de periódicos antiguos que en su momento pasaron como sucesos policiales, registros históricos, muchos de los cuales se perdieron, primero con los destrozos a la infraestructura nacional dejados por el Huracán Mitch en 1998 y otros con el cierre por la pandemia de bibliotecas, hemerotecas y archivos, afortunadamente alguno se ha logrado conservar mediante documentación digital.

Quien controla el territorio controla el tráfico de drogas

Honduras es una región apetecida por su ubicación geográfica, los controles territoriales se hicieron visibles en los primeros años de la década del 2000 infiltrando toda la estructura política, policial y productiva. Una relación de conveniencia que abrió las puertas para que las mafias se apoderaran del país producto de esa relación estrecha mientras el Estado fue incapaz de poner límites.

Antes de eso el narcotráfico ya existía, pero la incidencia era más a nivel de contrabando y con pequeños elementos perceptibles, es a partir de 1976 cuando esta guerra se hace manifiesta con el directo involucramiento de los Estados Unidos en una lucha frontal.

En el libro se plantea una visión documental de la participación de estos grupos en los últimos cincuenta años, siguiendo el hilo de cómo se consolidó esta alianza entre mafias y políticos hasta llegar al extremo de las fricciones entre cárteles con la finalidad de ejercer control sobre el territorio.

¿Dónde inicia y como se apoderan del territorio?

Las fricciones entre clases económicas han sido de siempre una constante, en el siglo XIX el sistema semifeudal, caracterizado por la marcada la división de la población en grupos sociales que se adquirían por nacimiento, luego vino la Reforma Liberal de Marco Aurelio Soto que buscó la transformación de esas viejas estructuras económicas y sociales que se rompen cuando entra el capital extranjero a través de las compañías bananeras.

Con la dictadura de Carias, cuando sale el capital internacional, el sector terrateniente comienza a tomar control del poder político económico y judicial, hasta finalmente caer en el neoliberalismo de Rafael Leonardo Callejas.

Como el poder se concentró inicialmente en la parte central del Honduras se descuidaron otras zonas altamente provechosas como Olancho, Colon, Yoro y Santa Barbara entre otras, que producto del marginamiento del poder fueron acaparadas por la narcoactividad.

Las etapas del conflicto.

Tres etapas trascendentales son magistralmente descritas en esta obra, la primera de ellas entre los años de 1976 a 1989, fuerte en casos de alto impacto y con mucha visibilidad de los carteles en Honduras, aunque hay algunas investigaciones que afirman, según Estrada, que estos se remontan a los tiempos de la dictadura de Tiburcio Carías.

Una segunda etapa se presenta a inicios de los años 2000, en donde prevalecen las estructuras corruptas en el Estado, se agudiza el clima de impunidad y aparece con mayor presencia la corrupción pública como la contante del control político, Honduras es para este tiempo un país cuyas estructuras democráticas están prácticamente colapsadas (luego del huracán).

Finalmente, la etapa reciente, de 2010 a la fecha, marcada por el enfrentamiento entre carteles y en donde las diferentes estructuras políticas, militares y policiales y judiciales han sido abiertamente coludidas.

¿Qué ocurrió en los últimos 12 años?

El narcotráfico se ha infiltrado en todos los partidos políticos, las denuncias son permanente de campañas políticas para los diferentes niveles electivos que son financiadas con dinero proveniente del lavado.

La capacidad estatal de hacer la guerra a estos otros grupos fue menor, los carteles que tenían controlados pequeños feudos reaccionaron a la concentración del poder en uno solo dejando como resultado una guerra sin cuartel que inició en el año 2010 y terminó en 2013, cuando inician las extradiciones.

El libro inicia este interesante recorrido documental con detalles relacionados a hechos que, como el asesinato de los esposos Mario y Mary Ferrari, marcaron el inicio de los cárteles en Honduras, el involucramiento de altos jerarcas militares, la extradición de Ramón Mata Ballesteros, una radiografía de los extraditables hondureños y reacciones contundentes de testigos, funcionarios policiales e incluso, las revelaciones de un misterioso personaje ligado al negocio de las drogas y el crimen.

¿Qué rol juega el periodismo?

Sin duda que Tierra de Narcos es un libro eminentemente periodístico, necesario para informar sobre un entorno que abarca a personaje de diferente calibre, pero sobre todo a generar conciencia en una sociedad polarizada.

Por otro lado, es un reto para el periodismo independiente ante los insistentes ataques a la libertad de prensa que vienen de mafias políticas ligadas a grupos de criminalidad.

En el correr de la paginas y al irse adentrando en las historia los lectores encontraran respuestas a muchas interrogantes como las que planteábamos al inicio a manera introductoria, la sociedad debe estar plenamente informada y sabida que hoy Honduras está sumido en un gran dilema y para resolverlo es urgente revisar las estrategias que desde el Estado se ponen en práctica para evitar que la caída del gran cartel, no traiga como consecuencias, la inmediata reagrupación de los demás.