En la moción suplementaria in limine presentada al juez Castell el 22 de enero de 2024, el coacusado Mauricio Hernández Pineda (Pineda, así lo llaman, para diferenciarlo del coacusado Hernández) busca poner fin a su juicio conjunto con el coacusado Juan Carlos Bonilla Valladares (Bonilla). Argumenta, la defensa de Pineda, que Bonilla tiene la intención de testificar contra de su cliente y el demandado Juan Orlando Hernández, y que presentaría documentos supuestamente incriminatorios como prueba, o referirá a ellos.
Pineda y el mismo Juan Orlando Hernández, argumentan, cada uno con un texto por separado que se entregó este día a la Corte, que Bonilla no solo planea ofrecer una “defensa antagónica” contra sus coacusados, sino que también pretende actuar como un segundo fiscal del juicio. Bonilla planea testificar que sus coacusados (Hernández y Pineda) son criminales y mentirosos, afirman los documentos, a quienes investigó personalmente en Honduras cuando fungía como alto funcionario policial. Además, dicen las cartas de los abogados defensores, Bonilla buscará presentar pruebas de otros delitos presuntamente cometidos por sus coacusados.
“Esto va más allá de ser una defensa antagonista —afirman— y podría ser exacerbado por la credibilidad que Bonilla pueda obtener frente al jurado, debido a su posición anterior como jefe de las fuerzas del orden hondureñas.
En cuanto a las acusaciones específicas, Bonilla planea testificar que Pineda esta emparentado con Juan Orlando Hernández y recibió trato preferencial debido a esta relación. También afirmará que Pineda estaba afiliado a narcotraficantes y fue objeto de una investigación por corrupción de la Policía Nacional de Honduras (PNH) dirigida por él (Bonilla), y que por eso no pasó una prueba de polígrafo. Además, Bonilla declarará que Pineda participó en actividades de narcotráfico, al reunir armas incautadas por las fuerzas del orden y devolverlas a los narcotraficantes.
La moción de ambos, Mauricio Hernández Pineda y Juan Orlando Hernández argumentan que permitir un juicio conjunto en este caso sería altamente perjudicial para sus clientes, porque los coacusados tienen defensas mutuamente excluyentes y antagónicas. Esto podría llevar a que los abogados defensores ataquen agresivamente a sus coacusados y socaven así sus casos, pues Bonilla no tiene las limitaciones que tienen los fiscales de presentar previamente las pruebas a la defensa y éste haría un juicio con pruebas sorpresas, que beneficiaría únicamente a la fiscalía. Además, afirman, existe el riesgo de que el jurado pueda inferir injustamente la culpabilidad de ambos coacusados, en lugar de analizar las áreas de desacuerdo.
Se argumenta que la separación es necesaria para proteger los derechos constitucionales de los demandados y evitar un juicio injusto. Además, los memorandos entregados este día señalan que el testimonio y las pruebas presentadas por Bonilla podrían ser perjudiciales para su cliente, aunque estas no fueran admisibles en un juicio separado.
El fiscal Damián Williams, a cargo del caso, giró también una carta al Juez manifestándose en contra de la separación de los juicios, según argumenta, hay suficientes antecedentes que le permite seguir adelante con el juicio en conjunto, aunque sean defensas antagónicas.
El Juez Kevin Castell tomará una decisión al respecto, esta tarde.
