El Porvenir nació de una incomodidad. No solamente por la magnitud de lo ocurrido el 5 de abril de 2003 en la granja penal de El Porvenir, en las cercanías de La Ceiba, donde decenas de personas murieron mientras estaban bajo custodia del Estado, sino por la facilidad con que aquellas muertes podían incorporarse al relato habitual de la violencia hondureña. Eran pandilleros. Para una parte de la sociedad, esa condición parecía suficiente para explicar su muerte y, algunas veces, incluso para justificarla.
Cuando comencé a trabajar en el documental, en 2007, las familias de las víctimas continuaban buscando justicia. El Comité de Familiares de Masacrados de El Porvenir, COFAMA, se había convertido en un actor fundamental para comprender lo sucedido. Mi primera intención era reconstruir la masacre, pero mientras avanzaba la investigación entendí que el verdadero tema estaba en otra parte: qué ocurre cuando una sociedad comienza a aceptar que hay vidas que valen menos que otras.
Honduras atravesaba entonces los años de las políticas de “mano dura”. El miedo a las maras había modificado leyes, prácticas policiales y actitudes sociales. El tatuaje, el barrio o la pertenencia a una pandilla podían convertirse en una sentencia moral anticipada. La cárcel de El Porvenir condensaba esa contradicción: allí estaban recluidas personas a quienes buena parte de la sociedad consideraba responsables de la violencia del país, pero estaban bajo la custodia de un Estado obligado a proteger sus vidas.
Por eso El Porvenir terminó siendo una película sobre pandillas que, en realidad, habla muy poco de pandillas. Su centro son los sobrevivientes, las familias y la lucha por establecer qué había sucedido detrás de aquellos muros. El nombre estaba dado desde antes de encender la cámara: El Porvenir era el nombre de la propia granja penal. Siempre me produjo una sensación de ironía. Una cárcel abarrotada de jóvenes llevaba por nombre una palabra que significa futuro.
La película comenzó a viajar antes de su presentación pública en Honduras. En 2008 fue seleccionada por el Latin American Film Festival de Utrecht, en los Países Bajos, y posteriormente circuló por el Festival Ícaro, en Guatemala, además de exhibiciones en Costa Rica, Nicaragua y El Salvador. También realizó una gira por siete ciudades de Estados Unidos.
Con el tiempo terminó la etapa de festivales y comenzó otra vida menos visible. El Porvenir circuló en universidades, organizaciones sociales, muestras de cine y espacios académicos.
Hoy la veo como parte de un momento de transición del cine hondureño. No fue concebida para la taquilla. Su lugar pertenece a otra tradición: la del cine que utiliza la cámara para entrar en lugares que una sociedad preferiría no mirar demasiado tiempo.
Casi dos décadas después, aquellas imágenes conservan los rostros y las voces de familiares y sobrevivientes cuando todavía estaban luchando para que su versión de los hechos fuera escuchada.
Cuando elegí el título, me parecía una ironía terrible que el lugar donde habían muerto tantos jóvenes se llamara El Porvenir. Hoy pienso que había algo premonitorio en ese nombre. La película nunca trató solamente de lo que había ocurrido dentro de aquella cárcel. Trataba también de aquello en lo que Honduras podía convertirse después. Trataba, literalmente, de El Porvenir.
Ficha técnica
Honduras · 2008 · 62 min.
- Guion y dirección
- Óscar Estrada
- Producción
- Servio Tulio Mateo
- Cámara
- Andrés Papousek
- Sonido
- Julio Molina Montenegro
- Edición
- Katia Lara
- Música
- Camila Collins · Nilo Espinal
- Producción
- Marabunta Films
Sinopsis
Documental sobre la masacre ocurrida el 5 de abril de 2003 en la granja penal de El Porvenir, en las cercanías de La Ceiba, Honduras. A partir de los testimonios de familiares y sobrevivientes, la película reconstruye la búsqueda de verdad y justicia y examina el contexto de las políticas de mano dura, la violencia contra las pandillas y la responsabilidad del Estado sobre las personas bajo su custodia.
Festivales y circulación
Latin American Film Festival — Utrecht, Países Bajos · 2008
Festival Ícaro de Cine y Video en Centroamérica — Guatemala · 2008
Exhibiciones en Honduras, El Salvador, Guatemala, Costa Rica y Nicaragua
Gira por siete ciudades de Estados Unidos
Con el apoyo de
Cinergia · Fondo de Fomento Audiovisual de Centroamérica y el Caribe
Banco Central de Honduras
Secretaría de Cultura, Artes y Deportes de Honduras
COFAMA · Comité de Familiares de Masacrados de El Porvenir
El título proviene del nombre de la propia granja penal. La ironía de llamar “El Porvenir” al lugar donde ocurrió la masacre terminó adquiriendo, con los años, un significado premonitorio.